Punto de vista de Jason
La cafetería fue elegida a propósito. Lejos del territorio de la manada, escondida en un rincón del distrito de los humanos donde los lobos rara vez se aventuraban.
Aquí nadie husmearía en los asuntos privados de un Alfa.
Marcus se deslizó en el reservado frente a mí, con una gruesa carpeta de manila aferrada en las manos. Unas profundas ojeras le ensombrecían los ojos. Había trabajado sin descanso durante tres días.
—Te ves terrible —dije.
—Deberías ver al otro lobo. —S