Punto de vista de Laila
—Sí me importa —dije de inmediato—. Ya he hecho planes. Pagaré su matrícula directo a la universidad y les abriré sus propias cuentas con una mesada semanal. Pero ese dinero irá a ellas sin intermediarios, no a ti, Victor.
—¡¿Cómo te atreves?! —espetó—. Actúas como si yo fuera a robarme ese dinero.
Imaginé que eso era justo lo que haría; por esa razón había organizado las cosas de aquel modo. Así, no habría forma de que pudiera arrebatarles el dinero a las hermanas menor