Punto de vista de Laila
Tenía que hacerlo.
Al llegar a la habitación de Ava, mi cachorra estaba profundamente dormida. Riley se encontraba allí y me hizo una seña para que saliéramos juntas al pasillo.
Primero me acerqué a mi pequeña y le di un beso en la mejilla, luego salí para hablar con Riley.
La seguí hasta la sala de espera; allí tomamos unos cafés y buscamos un rincón tranquilo y cómodo entre los sillones afelpados donde estuviéramos fuera del alcance de los oídos de los demás.
—Me enter