—No, no, no…
Ahogo un sollozo con mi palma. Estoy experimentado una serie de emociones las cuales no sé cómo gestionar.
Tengo miedo, al mismo tiempo el anhelo crece con cada segundo.
Casi instintivamente me llevo una mano a mi vientre sintiendo el calor de este mientras que mis ojos se llenan de lágrimas.
Solo tengo la certeza de algo.
—No perderé a este bebé.
Cierro los ojos pensando el Nicholas, el recuerdo de sus palabras me sacude.
—No hay nada en este jodido mundo que pue