Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Rousse? —Escuché la voz de Alejandro por el pasillo—, ¡Rousse!
Estaba recostada a la pared blanca y lisa del baño; me sentía cansada, con dolor físico y espiritual; podía escuchar y sentir los muros de mi vida caerse a pedazos: todo lo que había construido con tanto esfuerzo se venía abajo por mi depresión y ansiedad.
—¡Rousse! —la voz de Alejandro se escuchó m&aacut







