Mundo de ficçãoIniciar sessãoNos quedamos observando fijamente por unos segundos.
—Mira… —me acomodé en mi banca— le pedí matrimonio a mi novia y me dijo que no está preparada para casarse y… —suspiré— me pidió un tiempo.
Los ojos de Rousse divagaron por la mesa mientras pensaba y… esos cuántos segundos fueron demasiado incómodos para mí, porque era como si estuviera evaluando lo que le acababa de deci







