Mundo ficciónIniciar sesiónOtra persona salió del apartamento y ese sí era Alejandro, sostenía un pocillo blanco en una mano y llevaba sus típicas camisillas blancas. Su rostro pasó de la duda y la confusión al miedo. El pocillo tembló en su mano y después cayó al piso, haciendo un sonido estridente al romperse.
—¡Ah! —exclamó Alejandro dando un respingo al ser salpicado por lo que, por el olor pude reconocer que era caf&eacu







