Mundo ficciónIniciar sesiónRealmente no sé por qué dejé que Carlos comenzara a vivir conmigo. Yo podía pagar mis facturas; claro, no tendría la misma facilidad como antes por la deuda del auto: pero podía hacer el sacrificio.
Sarita estaba casi toda la noche con él, a veces se encerraban en la habitación y la escuchaba gritar; debía soportar sus alaridos de gallina y era la cosa más horrorosa. ¿Desde cuándo ese par estaban juntos







