25. ¿Por qué renunciaste?
25
Gabriel
—¿Por qué renunciaste? —pregunté, mi voz ronca, controlando el temperamento que amenazaba con explotar.
Zaira salió apresurada, cerrando la puerta tras ella como si quisiera impedirme entrar y la vi con el ceño fruncido.
—¿Qué haces aquí? —preguntó, tratando de sonar firme, siento que no lo logré, pero ella parece no notarlo.
—Vine a buscar respuestas —contesté con la obviedad que dictaba la situación.
—¿Respuestas? ¿A qué? —cuestionó con esa mezcla de incredulidad y desafío que tant