114. Revelaciones
114
Selena
—¿Qué haces aquí? —pregunté tontamente, sintiendo mi corazón golpear con fuerza contra mi pecho.
Bishop me miró con esa sonrisa de superioridad que tanto me irritaba, como si nada de lo que hiciera pudiera sorprenderlo.
—Vine por ti, por supuesto —respondió con una risita burlona.
El simple tono de su voz me hizo hervir la sangre.
—No voy a ir contigo. Tu abuela pagó mucho dinero para que yo desapareciera, solo estaba contigo por el dinero, y ya acepté al de tu abuela. Vete —di