XXIV. Rival de amor
Ailsa comenzó a entrar en pánico, es cierto que la pelirroja pecosa y con espejuelos, no tenía que ver a como se veía ahora y ni siquiera llevaba el mismo nombre, pero recordaba que Erin era muy inteligente, quizás la reconocía.
Además, se le estrujó el corazón al verla sonriendo al lado de Matt.
Erin, era todo lo que ella no era, una rica heredera de los Wallace, siempre con porte elegante y destacando como mujer.
Lo que era peor, recordaba que Matt estaba loco por ella.
Eran la pareja más