XXII. "¿Cómo me deshago ahora de la gorda?"
- ¡¿… entonces le digo que es una gorda asquerosa y que me repugnó muchísimo acostarme con ella, que solo estaba borracho y por eso lo hice?!...- escuchó Valerie con incredulidad la voz alterada de Oliver, desde la rendija de la puerta semiabierta de su despacho.
Sentía como su corazón, se partía poco a poco en pedazos con dolor y dio media vuelta para salir corriendo hacia la zona de las escaleras.
Eran 32 pisos, que era obvio, no podría bajar por las escaleras, pero fue el primer lugar solit