POV: Alma
Mila se fue hace horas, pero su frase todavía me muerde por dentro: “No te pierdas tú para quedarte con él”.
La mejor forma que conozco de no perderme es trabajar, así que eso hago. Abro Umbra, respiro hondo y le ordeno al cerebro que se enfoque en otra cosa que no sean las manos de Alex ajustando vendas en mis muñecas.
Quiero armar un informe de prueba. Nada oficial, solo un “demo” para ver cómo se ven los tableros. Un ensayo.
Mentira. Ninguna de estas cosas es ensayo.
Elijo tres regiones, cargo los proyectos “angelicales” de la fundación y las etiquetas suaves: “reubicada”, “derivada”, “traslado especial”. Umbra dibuja el mapa sola. Los puntos se encienden en rojo y naranja, como sarpullido que nadie quiere mirar.
Agrego capas. Financistas, fechas de inicio, líneas de Sonata. Luego el filtro que no debería existir: la etiqueta de “alta compatibilidad” que encontré escondida en una base vieja. Cuando la aplico, muchos puntos desaparecen. Los que quedan se vuelven de un rojo