Ambos se quedaron abrazados en silencio, mientras las hojas secas volaban a su alrededor en forma de remolinos, ella hundió su rostro en el pecho de Raphael mientras sus lágrimas mojaban su camisa pero en ese momento fue lo que menos a él le importo, por alguna razón tenerla cerca se sentía cálido y acogedor.
Amaliet de apoco comenzó a calmarse haciendo que volviera a tener el control de su magia haciendo que las cosas dejaran de levitar como antes.
Amaliet levanto su rostro y se encontró de fre