La gerente al escuchar las palabras de Amaliet se preocupó aún más, tener cazadores en su territorio era peligroso si reconocían a cualquiera de los suyos se desataría una masacre
-¡maldición!
Grito la mujer dando un pisotón en el suelo con frustración, sin perder tiempo saco su radio y envió el mensaje de emergencia, aunque era casi imposible reconocer a los brujos ya que eran resguardado por el símbolo de protección de sus collares nada le aseguraba que los cazadores se hayan infiltrado para