La sonrisita se le borro del rostro al rubio al recordar las palizas que Raphael solía darle en el instituto solo para quitarse el aburrimiento, sabia mejor que nadie que hacerlo enojar no era una buena idea pero tampoco podía mostrarle miedo, tenía que mostrarle al hombre que tenía delante que él no era ese chico nerd, enclenque y pobre que una vez fue durante su paso por la secundaria
-¿y crees que tus amenazas me asustan? Ya no estamos en la secundaria Raphael y yo ya no soy el mismo idiota