Abigail
Estaba en el Spa del hotel recibiendo un tratamiento de belleza. Mi teléfono vibra y veo que se trata de Carlos. Quiere que vaya lo antes posible a nuestro apartamento, que es urgente. Que demonios, qué quiere que haga que me levante como una loca de la mesa de la masajista que me está dando un tratamiento para la celulitis maravilloso. No puede ser, sigo leyendo el mensaje y me mete prisa, que en menos de veinte minutos me quiere allí y que si no estoy a tiempo, ¡que puedo dar por term