—Debes alimentarte mejor Angeles, estas delgada, no quiero que te enfermes
—Debería alegrarle eso señor Hancks, asi el día de la boda no se reirán de usted por llevar del brazo a una gorda sin gracia, ahora llevara a una semi gorda toda flácida
—¡Basta! ¡Basta Angeles! Estoy harto de que te insultes asi, no quiero volver a escuchar que te denigres con esas palabras, me gustaste tal y como eras, no te cambiaría nada, me dará orgullo llevarte del brazo el día de nuestro matrimonio y el resto de