Angeles salio muy risueña de casa sin saber que un lobo bebiendo vinagre por sus palabras estaba esperando que ella saliera para ver a sus crías, sin querer se topó con su discurso, no se iba a quedar con los brazos cruzados, esa omega iba a recordar a quien le pertenece
—¿Estabas aquí? ¿Ahora acostumbras escuchar las conversaciones de otros, alfa?
—No quise hacerlo, esperaba que Angeles se fuera para poder ver a los niños, no queria molestarla, ademas Lucy esta es mi casa, puedo entrar y salir