Ariane
Veo a los dos infieles entrar en el comedor como si fuera normal.
¿Cómo pueden acostarse bajo el mismo techo que la mujer de ese idiota?
¿No tiene ningún respeto por su esposa?
Ellos conversan sonriendo como amantes y el imbécil viene a sentarse frente a su esposa mirándola bien a los ojos, como si todo fuera normal.
Ella, pobre tonta, está sentada allí, como una muñeca de trapo, sin decir nada.
¿No tienes dignidad que defender? ¿No tienes derechos que reclamar? ¡Eres su esposa, mal