Lisa
- Estoy seguro de que ese día me maldijiste y debes quitarme esta maldición.
Intento evitar su toque porque mis pezones comienzan a arder, pero él me retiene contra él.
- ¿A dónde vas así? Déjame tocarte como quiero, por tu culpa,
ninguna otra mujer me afecta.
- Eres un enfermo, si crees que podrás hacer conmigo lo que quieras.
No tengo intención de dejarme llevar.
Espero que me entiendas, no tienes interés en entrometerte en mi relación con tu hermano, no tienes lugar entre nosotros.
- Es