Lisa
Para mí, él se va a casa, pero para mi consternación, se sienta a mi lado y me acaricia las nalgas, ¡váyase, loco esperpéntico!
- Deberías ir a casa, no quiero verte aquí.
- Tengo la intención de dormir contigo esta noche.
- ¡No puedes!
- ¡Me gustaría ver quién me lo impedirá! ¿Tú quizás? ¿o tu amiga o llamarás a tu novio?
- Por favor, vete, ¡ya es bastante difícil para mí mirarte a la cara!
- ¿Por qué? ¿Porque te sientes culpable por haber disfrutado de mis caricias? ¿mis besos?
¡No podr