Sarah
Me quedo dormida minutos después, rodeada de cuatro brazos fuertes. ¡Qué felicidad! He pasado la noche más hermosa porque donde quiera que me gire, hay un brazo que me acoge. Y ahora, siento caricias suaves, besos, alientos sobre mi cuerpo. Con los ojos cerrados, recibo todo lo que me dan. Mi pecho está completamente envuelto por una boca, no sé de quién es esa boca y no me importa. Otra boca está entre mis muslos, es el paraíso, todas estas sensaciones que me dan estos dos hombres son ta