Sarah
Quiero tomar la esponja, pero él retrocede y me pregunta:
- ¿Qué quieres hacer?
- Quiero tomar la esponja para lavarlo.
- ¿Y quién te dio permiso para lavarte a ti misma?
- Pero... es mi cuerpo.
- No, ya no es tu cuerpo, este cuerpo es nuestro, nos pertenece desde hoy. Entonces, querida, ya no tienes derecho a tocar este cuerpo porque es mío.
- Pero...
No me deja hablar y se apodera de mis labios. Me besa apasionadamente. Con la frente pegada a la mía, suelta mis labios.
- No quiero discu