Apryl
Finalmente, disfrutamos al mismo tiempo. No pudo retirarse para evitar que yo disfrutara. Estamos acostados uno al lado del otro, con los ojos entrecerrados.
Con el corazón latiendo, estamos en un estado de trance. Fue tan intenso lo que acabamos de sentir en los brazos del otro.
- Todavía estoy esperando mis disculpas.
Abro los ojos para mirarlo, él tiene los ojos todavía cerrados.
- No tengo disculpas que ofrecerte porque no he hecho nada malo. Eres tú el hombre infiel. Eres tú quien qu