—Despacho del Señor Preston—dije con mi habitual tono de aburrimiento que esperaba transmitiera mi desdicha a quienquiera que se atrevía a interrumpir mi tiempo de enviar correos electrónico.ls.
—Hola, ¿eres Eliza? —interrigó una voz femenina al otro lado de la línea.
—No, soy Yessica , la segunda asistente de Markus.
—Ah," la otra" asistente... — canturreó la extraña voz—. ¡La chica más afortunada del mundo! ¿Qué te parece tu trabajo hasta ahora? ¿Cómo te trata la personificación del mal?
Mi