GIANNA
Sin volver a ver a su hijo, Melania volvió a Francia con Henry y Lidwien una semana después, dejando el cuarto de Lau tal cual estaba. En realidad, ninguno de nosotros entró ahí en ningún momento tras recibir la noticia del secues.tro, pues esperábamos que ella pudiera volver a ocuparlo.
Yo… quizás en el fondo todavía lo esperaba.
Después de eso, mi cumpleaños pasó sin pena ni gloria, y el mes más difícil de mi vida se me vino encima, pues mis pensamientos se volvían cada vez más confuso