THOMAS
A media tarde, debería decir que el ambiente en el Palacio se tornó turbio y oscuro.
En las últimas semanas el señor se venía mostrando apagado y reacio a muchas emociones, por lo que no pude evitar rememorar los tiempos de su adolescencia, o de algunos años atrás, donde se sumía en el dolor sin nada que pudiera consolarlo.
Bueno, la señorita Adelaide estaba aquí, pero algo no parecía ir bien entre ambos esa tarde, lo que me llenó de curiosidad.
Después de la cena, me encontraba haciendo