GIANNA
Oí a Vik, claro que sí, pero mi cuerpo tardó en responder. Una parte mía sufría por ellos, por mis padres, pero otra poco a poco comenzaba a considerar el escenario y las posibilidades.
Me levanté a tiendas y fui muy obediente hasta el auto. No les hice casos, pero escuché a periodistas a lo lejos que reportaban la noticia, también a personas cuchichear, y tampoco vi por la ventana en todo el camino mientras estuvimos ahí. Los cuatro autos salieron y solo nos encaminamos al lugar dicho p