JACOB
Los padres de Gianna Adelaide habían venido a Hiraeth, eso sí que no me lo esperaba. ¿A quién demonios se le ocurrió que sería bueno que ese par de bastardos vinieran hasta aquí?
—No fue cosa mía —dijo un hombre con acento curioso a través del celular—. No sé en qué estaban pensando esos dos, pero lo están poniendo todo en riesgo con sus tonterías.
Resoplé con fuerza. Me encontraba en mi despacho mientras observaba unos documentos relacionados con unos terrenos a los que pedí que se les h