GIANNA
Vik no dejaba de decir que todo estaría bien, pero me bastó darle una mirada a las redes sociales para darme cuenta de que no era así. Mi nombre ya rodaba por todas partes, y gracias al cielo inhabilité todos mis perfiles nada más llegar a este país, porque si no de seguro tendría a un montón de gente acosándome sin sentido.
Los seres humanos tenían la capacidad de ser bastante tóxicos.
Cerca de las cuatro de la tarde recibí un mensaje de Zoe donde me preguntaba si podía venir a visitarm