CAMERON
Mi padre era un hombre que amaba la disciplina, pero también relajado, amable y divertido. Mis mejores recuerdos de él son los dos en la azotea del palacio cada noche que le era posible, mirando las estrellas a través de uno de sus telescopios y, sin lugar a dudas, uno de los momentos que más rememoro fue cuando, a mis cinco años, me regaló mi primer telescopio.
Creo que ese fue el inicio de todo.
Papá amaba a mi madre, al cielo, a mi y a mis hermanas y al país, en ese orden, pero se vi