GIANNA
La palidez se extendió con gran extrañeza en su rostro ante mi pregunta y, al tiempo, un ligero puñal se enterró en el fondo de mi corazón al darme la certeza tras pronunciar ese nombre.
Vik prensó los labios con ligereza y suavizó su mirada.
—La tenemos… —susurró con cierta inseguridad—. Si le quitas la parte de verse una vez al año, sí… ella y yo fuimos un poco así, es lo que creo —musitó y soltó un respingo.
Abby era una chica, fue pareja del hombre que tenía delante.
—¿Fue quien te e