Los días siguientes al pequeño triunfo de Laura fueron un torbellino de emociones. Con el equipo reconociendo su esfuerzo y la moral en aumento, sentía que había finalmente comenzado a ganar terreno. Sin embargo, la sombra de Alex siempre estaba presente, recordándole que cada paso que daba debía ser medido, calculado y, sobre todo, exitoso.
“¡Hola a todos! Quiero agradecerles por el apoyo que me brindaron después de lo de la semana pasada. Siento que realmente estamos avanzando como equipo.” .