62. No se puede cambiar el pasado, pero el presente sí
Margaret y Harry se vieron después de mucho tiempo.
Él había sido ese invitado especial que no solo se llevó la sorpresa del embarazo de esa muchacha que quería como a una hija, y a la cual reprendió cuando no le contó sobre lo que había sucedido en la empresa, y de ese tal Miller… sino que también se sintió que volvía al pasado cuando vio allí a la mujer de su vida, la única que pudo amar con todo su corazón, y a quien perdió por no tomar las decisiones correctas, aunque no se arrepentía de ha