22. He venido a disculparme
— Yo ya me iba, con permiso, hasta mañana, Ki, descansa.
“Ki” Pensó Jack, volteando los ojos.
— Igualmente, Damián, gracias por las flores.
El muchacho solo sonrió de medio lado, asintió en dirección a su jefe y desapareció, no sin antes dar un último vistazo para comprobar lo evidente.
— Cuanta familiaridad.
Kira se pellizcó el puente de la nariz y negó con la cabeza.
— No me diga que ha venido hasta aquí solo para seguir haciendo sus rabietas de niño caprichoso.
Jack negó con una sonris