21. Una mujer excepcional
Esa noche, a través de su jefe de seguridad, supo que Kira se divirtió en el bar como si no hubiese un mañana. Bailó y bebió hasta que su cuerpo probablemente le dijo basta. Y es que ella era así, alegre, espontánea y soñadora, incluso a él mismo lo había contagiado más de una vez de ese maravilloso espíritu que poseía, haciéndolo reír como nunca antes lo había hecho.
Damián se comportó a la altura; según Kiliam, pero altura sus pelotas. La acompañó a casa y no se marchó hasta que la supo segur