15. Un hombre protector
No tenía ni la menor idea de lo que acababa de hacer, pero, indiscutiblemente, un desliz con ese hombre no era algo que tuviese previsto cuando decidió dejar Chicago por ir a cumplir sus sueños más anhelados a Nueva York y, aunque después de su divorcio con Hunter jamás se cerró a la posibilidad de volver a enamorarse, sabía que una aventura con su jefe solo se debía mantener en eso… en una ardiente y peligrosa aventura, nada más.
Involucrar el corazón sería un riesgo, y enamorarse… fatal. Por