Alyssa manejaba con destreza, pese a que cuando estaba en Inglaterra con Elián nunca había tenido oportunidad de aprender a conducir moto, en su misión con Eros demostró que podía hacerlo sin problema. Sumida en sus pensamientos, sin darse cuenta, en cuestión de unos minutos a toda velocidad, Alyssa había llegado hasta un pequeño puente con unas vías de tren que descansaba inerte y sin movimiento encima de un suave arroyo.
Ella detuvo la moto ahí, y ambos se bajaron disfrutando del silencio y l