Alyssa apenas pudo darse una ducha y cambiarse de ropa cuando la puerta de su habitación sonó. Ella tardó unos cortos segundos en procesar lo que ocurría, pero logró reaccionar, al fin y al cabo, y abrir para ver quién la llamaba. Era Eros.
– Alessandro está solicitando tu presencia ahora mismo.
Eros se dio media vuelta y empezó a caminar por el pasillo, simplemente confiando que Alyssa le haría caso y empezaría a caminar detrás de él. Y ella lo hizo, solo que se regresó a la habitación primero