La noche caía sobre Houston, las luces de la ciudad parpadeando como estrellas caídas. Yasmany Ramos se encontraba en la azotea de un edificio abandonado en el Tercer Barrio, su mirada fija en el horizonte. El viento agitaba su cabello, trayendo consigo el aroma a asfalto caliente y el murmullo distante del tráfico.
"¿Estás seguro de esto?" preguntó Caroline, su voz apenas audible sobre el rugido de la ciudad.
Yasmany se volvió hacia ella, sus ojos brillando con un resplandor dorado en la penum