Capítulo 5. Parte 2 - El arte de no sentir
El arte de no sentir. Parte 2
Alexia:
Miro a Remigio furiosa, pues sé que todo mi sacrificio se ha ido al carajo, por lo que me quedo a la espera de que diga algo.
—¿No querías que se terminara el matrimonio pronto? —pregunta con sarcasmo—. No tienes de qué preocuparte; después de esto, prometo que habrá divorcio.
Remigio se levanta de la cama sin ningún pudor y comienza a vestirse, mientras José lo observa sin entender nada.
—¡Cállate, imbécil! ¿No te das cuenta? No he aguantado tanto para quedarme sin nada —digo entre dientes.
—Pero... ¿qué significa esto, Alexia? ¡Él es tu hermano! —interviene José.
Obviamente está furioso y confundido, y yo, perpleja, no puedo entender cómo aún cree que Remigio es mi hermano.
Lentamente me levanto de la cama, escuchando sus insultos, que van en decadencia, pues la ira lo tiene rojo y le cuesta coordinar las palabras. Me fijo en su actuar: se afloja la corbata y toma su brazo izquierdo con evidente molestia.
—Míralo... ¿le estará dando un infarto?