El sonido de la lluvia golpeando los ventanales de la oficina era lo único que rompía el silencio denso que había caído entre Sebastián y Emma. Ambos se encontraban de pie frente a la mesa, inmersos en una conversación que había dejado de ser simplemente un intercambio de información. Algo había cambiado en la atmósfera, un giro imperceptible que marcaba el antes y el después en su relación. Ya no eran solo dos personas atrapadas en un juego de poder, ahora compartían un peso mucho mayor: la ve