Mundo de ficçãoIniciar sessãoAriel
Toda mi existencia dejó de tener sentido en el instante en que lo dijo, todo, a partir de ese momento, comenzó a venirse abajo delante de mis propias narices.
—No soy tu madre. —Dijo, de forma cruda, satisfecha y certera.
Como si se hubiese quitado un peso muy grande de sus hombres al pronunciar aquellas cuatro palabras. ¡¿Pero que estaba diciendo?! Pensé al mirarla, pensé mientras esperaba est&ua







