Mundo de ficçãoIniciar sessãoAriel
Esa y la semana siguiente, se convirtieron en una completa locura.
Todo el mundo ya sabia acerca de nuestro compromiso. La prensa fue la primera en descubrirlo. Máximo y yo decidimos ir a ver los anillos para la boda incluso antes de que fijásemos fecha, cuando fuimos fotografiados saliendo de la tienda.
Las preguntas no se hicieron esperar y, a pesar de nuestro silencio, el anillo era escandalosamente atractivo. Amelia no podía







