Capítulo 38
Magnus
La luna estaba alta y llena, como si la Diosa Luna misma hubiera decidido venir a presenciarlo todo.
El claro estaba iluminado por antorchas clavadas en la tierra y por el brillo plateado que caía del cielo. Toda la manada se había reunido en un círculo amplio, cientos de cuerpos callados, respiraciones contenidas.
Yo estaba de pie en el centro, frente a Dominic. La chaqueta formal me pesaba en los hombros. No era la plata de Alfa, pero sí el emblema nuevo que me habían puest