Capítulo 35
Emma
Me quedé sentada en el borde de la cama, con la mirada clavada en la ventana, fingiendo que no me importaba. Que no había oído nada. Que no me había pasado los últimos minutos limpiándome las lágrimas con el dorso de la mano para que no viera lo hinchados que tenía los ojos. No iba a darle la satisfacción de mirarlo. No después de cómo me había hablado delante de todos, como si fuera una niña que se había colado donde no debía.
Así que cuando la puerta se abrió no me giré. Se d