77. Tal vez... solo tal vez
77
Ryder
El silencio en casa tenía otro tono desde que los niños vieron a Seraphina.
Como si el aire contuviera algo sagrado. Un susurro. Un fantasma que ya no era solo memoria. Ahora tenía rostro. Un rostro confundido, pero vivo. Y eso era más de lo que había podido soñar en cuatro años.
Los encontré en el cuarto de juegos, rodeados de crayones y hojas de colores. Martina los había ayudado a organizarlo todo, pero era claro que la idea había sido de ellos.
Freya estaba dibujando una flor