Cap. 147: Demasiado cruel.
Eleonora soltó un sollozo seco, un sonido que parecía desgarrarle la garganta, y dio un paso tambaleante hacia él, estirando una mano que Dominic ni siquiera intentó tomar.
—No regresé antes porque no tenía los medios —confesó ella con una voz cargada de una miseria antigua—. No tenía ni para comer, Dominic. Tu abuela se encargó de cerrarme todas las puertas en este país; nadie me daba empleo, nadie me miraba a la cara. Trabajé en lo que pude, en los lugares más bajos, solo para sobrevivir. Cua