Cap. 148: No le queda tiempo.
Dominic no pegó el ojo en toda la noche. Se quedó inmóvil en la cama, con la mirada fija en el techo, escuchando la respiración pausada de Grace a su lado. Ella no volvió a tocar el tema; conociendo su temperamento, prefirió dejarlo en silencio para que procesara las cosas, dándole el espacio que tanto necesitaba antes de quedarse profundamente dormida. A primera hora de la mañana, cuando la luz del sol apenas empezaba a teñir las calles de Manhattan, Dominic se levantó sin hacer ruido.
Condujo